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ClientEarth

2 de julio 2026

PFAS
Contaminación
Bélgica

ClientEarth denuncia a Bélgica por vulnerar derechos humanos debido a la contaminación por PFAS

Según Forever Pollution Project, Bélgica es el país europeo con mayor contaminación por PFAS. La reclamación, presentada ante el Comité Europeo de Derechos Sociales, sostiene que el Estado vulnera el derecho a la protección de la salud.

ClientEarth ha presentado una reclamación colectiva contra Bélgica ante el Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS) del Consejo de Europa por no proteger la salud de su población frente a la contaminación generalizada por sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS). La reclamación tiene como objetivo que Bélgica adopte medidas para detener esta contaminación.

Los PFAS se conocen como «químicos eternos» porque resulta casi imposible eliminarlos del cuerpo humano y del medio ambiente. Los daños que causan y las medidas necesarias para detenerlos están en el centro de un debate mundial. La exposición a estas sustancias se asocia al menos a una docena de enfermedades, entre ellas el cáncer, la infertilidad y la diabetes, además de otros efectos sobre la salud. El Forever Pollution Project ha encontrado niveles elevados de PFAS en todo el territorio belga: en el entorno de la planta de 3M en Flandes, cerca de una base aérea en Valonia y en el agua del grifo de Bruselas.

Las autoridades lo sabían desde hacía años

Las pruebas aportadas en la reclamación demuestran que las autoridades conocían la contaminación por PFAS años antes de actuar. Solo reaccionaron tras la publicación de investigaciones periodísticas y ante la presión pública, y aun así no en todos los casos ni de forma suficiente. En 2024, un tribunal de Bruselas dictaminó que las autoridades flamencas no habían actuado como un "gobierno normal y diligente", pese a conocer la contaminación desde años atrás.

"Durante mucho tiempo no tenía ni idea de que vivía en uno de los lugares con peor contaminación por PFAS de Europa. Confiaba en que, si había un riesgo grave, las autoridades nos lo dirían con claridad y a tiempo. No lo hicieron", afirma Toon Penen, vecino de Zwijndrecht (Flandes).

"La contaminación ha cambiado lo que siento por mi propia casa. Un jardín debería ser un lugar donde relajarte, cultivar alimentos, dejar que los niños jueguen y que tu perro corra sin pensar en el peligro. Esa sensación ha desaparecido", añade.

Jacob de Boer, profesor emérito de Química Ambiental y Toxicología, señala: "Los PFAS no se descomponen, sino que se acumulan de forma constante en el cuerpo humano, con graves efectos asociados para la salud, como la supresión del sistema inmunitario, la alteración de la glándula tiroides e incluso el cáncer cuando los niveles son altos. Esta reclamación demuestra que ningún belga se libra de estas sustancias químicas, que suponen riesgos reales para la salud, sobre todo para niñas, niños y mujeres embarazadas".

Un fallo sistémico en la protección de la salud

La reclamación se centra en el fracaso sistémico del Estado belga a la hora de proteger la salud pública y el medio ambiente frente a unos riesgos asociados a los PFAS que están bien documentados. Pone el foco en la infancia, uno de los grupos a los que esta contaminación afecta de forma desproporcionada.

"El Gobierno belga tiene el deber legal de proteger a las personas de cualquier daño, lo que incluye salvaguardar derechos fundamentales como el derecho a la salud. Sin embargo, hoy no está cumpliendo con su responsabilidad de proteger a quienes viven en Bélgica de la exposición a los PFAS. Una y otra vez han aparecido pruebas de esta contaminación, y las autoridades han respondido con medidas insuficientes o con la inacción. Ante la falta de una actuación decidida del Gobierno, algunas comunidades, a menudo las más vulnerables, se están quedando solas frente a esta crisis", explica Hélène Duguy, abogada de ClientEarth.

"La solución es sencilla: el Gobierno belga debe dar un paso al frente con urgencia y prohibir todos los PFAS lo antes posible. Existen alternativas. Están en juego la salud de las personas y los derechos humanos", añade Duguy.

Próximos pasos

Está previsto que el Comité se pronuncie sobre la admisibilidad de la reclamación en 2027. En esta fase preliminar, el CEDS comprueba si la reclamación cumple los requisitos procesales antes de examinar el fondo de la vulneración alegada. La decisión final se espera en un plazo de dos a tres años. Consulta la reclamación (en inglés)

Notas para editores

1. Los efectos de los PFAS en la salud

Una de las principales preocupaciones que plantean los PFAS es su enorme persistencia. Una vez liberados, pueden permanecer años en el medio ambiente, desplazarse entre el agua, el suelo y el aire, contaminar los ecosistemas y entrar en la cadena alimentaria. Con frecuencia, las personas quedan expuestas al final de esa cadena, a través de los alimentos y del agua potable.

Muchos PFAS siguen sin estudiarse lo suficiente, pero los que se han investigado a fondo se han vinculado con problemas de salud importantes, como los cánceres de riñón, testículo, ovario, próstata y tiroides. También se asocian a enfermedades hepáticas, obesidad, diabetes tipo 2 y una menor fertilidad, tanto en hombres como en mujeres. Las primeras investigaciones apuntan además a un vínculo entre algunos PFAS y trastornos neurológicos, como el autismo y el TDAH.

Los fetos, los bebés y los niños y niñas son especialmente vulnerables porque su organismo está en desarrollo, y la infancia suele presentar los niveles de PFAS más altos.

2. La contaminación por PFAS en Bélgica

La contaminación es elevada en las tres regiones del país y procede de fábricas, del uso de plaguicidas, de aeropuertos, de bases militares y de parques de bomberos.

Flandes. El foco más conocido es la fábrica de 3M en Zwijndrecht, donde se produjeron PFAS desde la década de 1970 hasta 2024.

• Ya en 2001, la concentración de PFOS en las aguas subterráneas del entorno de la planta superaba miles de veces los límites de seguridad.

• Un estudio demostró que los jóvenes que viven en un radio de 5 km de la planta de 3M tienen más PFOS en sangre que el resto de jóvenes de Flandes.

• En 2021, se recomendó a los vecinos de la zona que no comieran huevos ni hortalizas de sus propios huertos y que no utilizaran el agua subterránea.

Valonia. Aunque en Valonia no se producen PFAS, se ha detectado contaminación en varios emplazamientos, como la base militar estadounidense de Chièvres y la planta de plásticos de TotalEnergies en Feluy.

• En Chièvres y en los pueblos cercanos, entre 2021 y 2023, la concentración de PFAS en el agua del grifo fue cinco veces superior al nivel de seguridad europeo, algo que las autoridades nunca comunicaron a la población. Sin embargo, el ejército estadounidense había indicado a su personal desde 2017 que no bebiera agua del grifo en la zona.

• Las aguas residuales de Feluy contenían niveles de PFAS más de cinco veces superiores al límite legal que la UE fija para el agua potable.

Bruselas. La contaminación por PFAS ha llegado también a las fuentes de agua potable de la Región de Bruselas-Capital.

• Uno de los focos identificados es el antiguo recinto del fabricante de extintores Sicli.

• Desde 2021, la empresa de abastecimiento Vivaqua detecta de forma casi sistemática TFA (un PFAS persistente) en los embalses que abastecen a Bruselas, en niveles que superan el límite legal de la UE.

3. La reclamación de ClientEarth ante el CEDS

ClientEarth es una de las pocas ONG que pueden presentar reclamaciones ante el Comité Europeo de Derechos Sociales, ya que cuenta con estatuto participativo en el Consejo de Europa y ha solicitado su inclusión en la lista de organizaciones habilitadas para presentar reclamaciones colectivas.

La reclamación sostiene que Bélgica vulnera el artículo 11 de la Carta Social Europea, que reconoce el derecho a la protección de la salud. La Carta se creó para complementar el Convenio Europeo de Derechos Humanos y ampliar los derechos fundamentales al ámbito social y económico.

Aunque el CEDS no impone multas, sus conclusiones tienen un peso político y jurídico considerable y pueden llevar a los gobiernos de toda Europa a cambiar de rumbo. Su labor de supervisión ha impulsado cambios notables en la legislación y en la práctica de los países afectados. Por ejemplo, en Francia, en el marco de la reclamación del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo, el Parlamento aprobó en 2007 la ley que reconoce el derecho exigible a la vivienda.

La reclamación incluye testimonios de varios expertos en toxicología, epidemiología y química, así como de ciudadanos belgas afectados.

Sobre ClientEarth

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