ClientEarth
21 de abril 2026
ClientEarth, Sea Shepherd France y Défense des Milieux Aquatiques han demandado a las autoridades francesas ante el Consejo de Estado por no supervisar ni proteger a las aves marinas de las artes de pesca no selectiva, en un momento en el que varias especies se encuentran al borde de la extinción.
Cada año, decenas de miles de aves marinas mueren frente a las costas francesas al quedar enganchadas o atrapadas en los aparejos de pesca mientras las flotas faenan especies como merluza, lubina y atún. Francia registra algunos de los mayores índices de captura de aves marinas de toda Europa (1), lo que afecta, entre otras, a especies como la pardela balear (Puffinus mauretanicus), el alcatraz atlántico (Morus bassanus) y el arao común (Uria aalge), especies clasificadas actualmente como en peligro crítico, casi amenazadas y en peligro de extinción, respectivamente, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Las ONG acaban de presentar un recurso ante el máximo tribunal administrativo francés, el Consejo de Estado (Conseil d’Etat), para exigir que se apliquen de forma efectiva las leyes europeas vigentessobre pesca sostenible y protección de la biodiversidad. Las entidades consideran que Francia no ha cumplido con sus obligaciones de recopilación de datos ni ha implantado medidas para reducir las capturas accidentales, infringiendo así la Directiva sobre Aves, la Directiva de Hábitats, el Reglamento sobre Medidas Técnicas y otras normas europeas. Sin embargo, existen soluciones que se conocen bien y ya se están implementando en muchos países, especialmente en regiones del sur.
Representantes de las organizaciones han declarado:
“Miles de aves marinas mueren cada año en aguas francesas. Es una tragedia evitable. Sin embargo, las autoridades francesas no han actuado, ni siquiera después de que la Comisión Europea les llamara la atención.
Ya no hay tiempo que perder. Francia debe asumir su responsabilidad e implementar las medidas de protección que la ciencia y la ley exigen claramente.”
Artes de pesca como los palangres, las redes de enmalle y las redes de arrastre pelágicas, especialmente las que se utilizan en las pesquerías de la merluza, la lubina y el atún, pueden tener un impacto devastador sobre las poblaciones de aves marinas. Esta catástrofe sigue siendo en gran medida invisible, ya que la mayoría de las aves marinas capturadas de forma accidental se ahogan sin llegar siquiera a la costa. Aunque los datos disponibles son en gran medida insuficientes, las extrapolaciones científicas a partir de los dispositivos de monitoreo disponibles indican que Francia podría tener los niveles más altos de captura accidental de aves marinas de Europa: decenas de miles de ejemplares cada año, siendo el arao común la especie más afectada.
Estos niveles de captura accidental se han identificado como una de las principales presiones sobre la conservación de varias especies de aves marinas, y en algunos, casos, como la mayor amenaza para su supervivencia.
Las organizaciones instan a Francia, que gestiona la segunda zona económica exclusiva más grande del mundo a que implemente con urgencia sistemas de monitoreo eficaces, medidas de mitigación sólidas y planes concretos para reducir la presión sobre las aves marinas amenazadas y aumentar la selectividad de la pesca.
Esta acción legal se suma al procedimiento de infracción que la Comisión Europea ya ha abierto contra Francia por deficiencias similares (2).
Notas:
(1) Según este estudio, los 10 países con las mayores estimaciones observadas de capturas incidentales anuales de aves marinas son: Francia (34.603), Polonia (21.300), Portugal (19.775), Islandia (18.996), España (18.311), Suecia (17.743), Alemania (17.551), Noruega (16.413), Reino Unido (8.592) y Dinamarca (3.249).
Nota: Debido a su reducida tasa reproductiva (en el caso del arao común, solo una cría al año), la mortalidad de 30.000 individuos tiene un impacto mucho mayor en su población que en otras especies, como los carboneros o los petirrojos (que pueden sacar adelante unas 12 crías al año).
(2) En julio de 2022, la Comisión Europea inició un procedimiento de infracción contra Francia, Bulgaria y España por las capturas accidentales de especies protegidas por parte de buques pesqueros.
El informe de BirdLife Europa y Asia Central sobre las soluciones existentes para abordar la captura accidental de aves marinas está disponible en este enlace.
Testimonio de un pescador sobre las capturas accidentales de aves marinas
Ludovic (nombre ficticio) comparte su experiencia como pescador ante la captura accidental de aves marinas. Por convicción, siempre ha pescado únicamente con anzuelo y línea. Es decir, es palangrero.
“Al comienzo de mi carrera como pescador, viví dos episodios de capturas muy elevadas de aves (más de 50 aves en una sola marea: alcatraces, gaviotas y pardelas). Aquello me repugnó y me obligó a actuar.
Cuando largaba las líneas con cebo después del amanecer, todas las aves se daban cuenta de que estaba echando al agua e intentaban atraparlas. La captura de aves era inevitable. Fue una verdadera masacre, y que me repugnó.
Decidí inmediatamente ajustar mis horarios de pesca y calar las líneas antes del amanecer, fuera de la vista de las aves marinas.”
Este cambio es suficiente para reducir drasticamente las capturas, aunque no las elimina por completo.
También es necesario que la línea quede a una profundidad superior a la profundidad máxima a la que pueden bucear las aves.
Ludovic tuvo que ajustar su forma de faenar para asegurarse de que todos los anzuelos estuvieran a mayor profundidad, evitando así las capturas accidentales de aves marinas, especialmente las pardelas.
“Las redes de enmalle funcionan sin cebo, pero representan una amenaza constante para las aves marinas buceadoras. La mejor manera de evitar la captura es colocar las redes por la noche y recogerlas antes del amanecer, es decir, con bastante rapidez. Este método evita que las aves queden atrapadas y además mantiene la carne del pescado intacta, sin daños causados y no haya sido atacada por depredadores como las sepias. Esto permite vender todas las capturas, incluidas las de especies más delicadas, como la faneca o el pez araña.
En cambio, dejar las redes sumergidas durante períodos prolongados provoca grandes pérdidas de pescado, por el deterioro de la carne, y numerosas capturas de aves… todos los días. Paradójicamente, esta práctica contraproducente se ha convertido en la norma.”
De hecho, Ludovic señala que, durante los últimos 30 años, el agotamiento gradual de las poblaciones de peces ha obligado a muchos pescadores de red de enmalle a aumentar la longitud de las redes y el tiempo que permanecen caladas en el mar. Algunos las dejan hasta tres días en el agua. Ocurre, por ejemplo, con las llamadas redes de gran malla utilizadas para el rape (Lophius piscatorius). Pero si bien la carne de rape puede soportar esta práctica, no se puede decir lo mismo de la merluza, la pintarroja (Scyliorhinus canicula) y muchas otras especies que mueren innecesariamente.
“Se está produciendo un terrible círculo vicioso que agota las poblaciones de peces, pone en peligro a las especies protegidas y compromete el futuro de la pesca”.
Ludovic concluye: “Cuando era más joven, solía surfear junto a los araos y sumergirme bajo la ola al mismo tiempo que ellos, haciendo el ‘duck dive’, como decimos en el surf. Ver aves marinas era algo cotidiano. Hoy, este espectáculo ha desaparecido y las únicas aves que puedo mostrar a mis hijos son unas pocas muertas que aparecen en la playa”.
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Sobre Défense des Milieux Aquatiques
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Reconocida de interés general desde su creación y acreditada para la protección del medio ambiente a escala nacional desde 2024, la asociación utiliza el derecho como palanca para defender todos los ecosistemas acuáticos —ríos, estuarios, zonas costeras y entornos marinos—, así como las especies que dependen de ellos, como el salmón, los delfines y las anguilas.
Sobre Sea Shepherd France
Fundada por Lamya Essemlali en 2006, Sea Shepherd France se mantiene fiel al ADN original de Sea Shepherd, tal como fue establecido por el capitán Paul Watson en 1977.
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Nuestras campañas se centran en proteger a las especies marinas frente a la caza furtiva, la pesca insostenible, la destrucción de hábitats y el cautiverio.
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