ClientEarth
27 de abril 2026
El estudio expone las graves amenazas que las actividades relacionadas con el petróleo y el gas cerca de áreas marinas protegidas en aguas griegas representan para algunos de los mamíferos marinos más emblemáticos.
El artículo, encargado por ClientEarth y publicado la semana pasada en Ethics in Science and Environmental Politics por biólogos marinos de reconocido prestigio internacional, documenta que los impactos sobre la megafauna marina, en particular ballenas y delfines, van desde lesiones físicas, como daños auditivos, estrés crónico y alteraciones hormonales, hasta cambios de comportamiento, como modificaciones en los patrones de alimentación y descanso, así como posibles varamientos y muertes.
La navegación y la comunicación de estas especies también se ven afectadas, ya que la contaminación acústica interfiere en sus señales de vocalización a grandes distancias. Además, el desplazamiento de hábitats supone un problema importante: especies como los zifios evitan las zonas ruidosas durante días.
El estudio pone el foco en los efectos de los estudios sísmicos, utilizados para cartografiar el lecho marino antes de la extracción de petróleo y gas. Este proceso emplea cañones de aire comprimido, que generan sonidos de baja frecuencia extremadamente intensos, con un alcance de hasta 4.000 km. El uso de estos cañones figura entre las actividades más perjudiciales para la vida marina: producen algunos de los sonidos más fuertes del océano, más intensos que cualquier sonido biológico conocido.
Dos de los tres estudios de caso incluidos en el artículo analizan el objeto de una acción legal en curso impulsada por ClientEarth, WWF Grecia y Greenpeace Grecia. Las organizaciones presentaron una denuncia formal ante la Comisión Europea en 2023, alertando de que se estaban aprobando proyectos de petróleo y gas en la Fosa Helénica —en estrecha proximidad a zonas protegidas— pese a los claros riesgos que suponían para las especies marinas, en manifiesta vulneración de la legislación europea de conservación de la naturaleza.
Francesco Maletto, abogado de ClientEarth, declaró:
“La destrucción generalizada que los combustibles fósiles causan en nuestro clima es bien conocida, especialmente en Grecia. Pero este nuevo estudio revela hasta qué punto la industria causa estragos en los ecosistemas a todos los niveles. La Fosa Helénica es una de las zonas con mayor biodiversidad del Mediterráneo. Sin embargo, la cacofonía generada por la exploración de petróleo y gas está devastando a sus queridas ballenas y delfines. ¿Permitirá la Comisión que esto continúe, en clara vulneración del Derecho de la UE, o intervendrá para proteger a algunas de las especies marinas más amenazadas de Europa?”
Anna Vafeiadou, responsable del área jurídica de WWF Grecia, afirmó:
“Los mares griegos siguen estando entre los más saludables de Europa, precisamente gracias a la ausencia de actividades destructivas como la perforación de petróleo y gas. Estamos caminando sonámbulos hacia un desastre ambiental si estos nuevos planes de perforación petrolera siguen adelante. El artículo científico publicado hoy destaca las graves amenazas que las actividades de petróleo y gas suponen para los mares limpios y la vida marina de Grecia. La evidencia científica es clara: las medidas de mitigación frente a la exploración de hidrocarburos en el ecosistema único de la Fosa Helénica tienen importantes limitaciones. Instamos a la Comisión Europea a intervenir y garantizar el cumplimiento del Derecho de la UE antes de que se produzcan daños irreversibles”.
Costas Kaloudis, responsable de la campaña de clima y energía de Greenpeace Grecia, señaló:
“Con el 20 % de las áreas marinas de Grecia concedidas para la exploración de hidrocarburos y con un marco institucional extremadamente débil para la protección marina, el futuro de los mamíferos marinos que nos esforzamos por proteger parece sombrío. Las promesas del Gobierno griego de aplicar procedimientos rigurosos para prevenir daños ambientales y garantizar que los mamíferos marinos no se vieran afectados negativamente por la exploración y perforación de hidrocarburos parecen vacías. Ha llegado el momento de que la Comisión Europea aumente la presión sobre las autoridades griegas: las futuras generaciones también deberían poder disfrutar de una biodiversidad próspera en los mares griegos”.
La legislación europea de conservación de la naturaleza exige que las autoridades griegas evalúen plenamente el impacto que estas actividades tendrán sobre la vida marina amenazada en áreas protegidas antes de autorizar los proyectos. El estudio científico respalda los argumentos planteados en la denuncia: que las evaluaciones de los proyectos aprobados en el Mediterráneo se realizaron de forma inadecuada y no se basaron en la mejor ciencia disponible, tal como exige el Derecho de la UE.
El artículo confirma las sospechas sobre la validez de los resultados que llevaron a la aprobación de los proyectos, al identificar el uso de datos obsoletos, incompletos e inexactos. También concluye que las evaluaciones minimizaron los graves riesgos de actividades como los estudios sísmicos para especies amenazadas, como los rorcuales comunes, basándose en la premisa de que los animales simplemente podrían “alejarse” del ruido.
A la luz de este último estudio, las ONG renuevan su llamamiento a la Comisión Europea para que actúe frente a las vulneraciones generalizadas de la legislación europea de conservación de la naturaleza en la región.
El artículo científico
El estudio Impacts of hydrocarbon-related activities on marine megafauna: case studies from the Mediterranean Sea está publicado en el último número de la revista revisada por pares Ethics in Science and Environmental Politics.
El texto cita investigaciones que demostraron que el sonido de baja frecuencia procedente de estudios sísmicos puede propagarse por cuencas oceánicas enteras y alcanzar distancias de hasta 4.000 km (Castellote et al., 2012; Nieukirk et al., 2012).
Medidas de mitigación deficientes: el artículo también muestra que se adoptaron varias medidas de mitigación insuficientes. Entre ellas, la decisión de realizar estudios sísmicos durante el invierno para evitar afectar a los “procesos reproductivos” de los cetáceos. Sin embargo, el informe concluye que, pese a estas medidas, se produjo un varamiento significativo de tres zifios de Cuvier durante los trabajos de prospección, a menos de 10 km del bloque del mar Jónico, un hecho que no fue mencionado en la evaluación ambiental.
Biodiversidad y contexto local
La Fosa Helénica y el archipiélago jónico adyacente son puntos críticos de biodiversidad y hábitat esencial para numerosas especies de ballenas amenazadas y protegidas, incluidos los zifios de Cuvier y el cachalote mediterráneo, en peligro de extinción, así como para tortugas bobas y focas monje del Mediterráneo. Por estas razones, fueron designadas como Áreas Importantes para los Mamíferos Marinos, o Important Marine Mammal Areas (IMMAs), por la UICN.
El ruido antropogénico ha sido vinculado en el pasado a numerosos varamientos y muertes de zifios. El artículo hace referencia a siete varamientos masivos conocidos en la década de 1990, así como al varamiento de tres zifios de Cuvier en Corfú en febrero de 2022, un episodio inusual que tuvo lugar mientras se realizaban estudios sísmicos.
El ruido procedente de los estudios sísmicos no es la única amenaza que la industria del petróleo y el gas plantea para la megafauna marina del Mediterráneo. Desde el aumento del ruido y el tráfico marítimo hasta las actividades de perforación, la contaminación tóxica crónica, la instalación de infraestructuras y su desmantelamiento, estas actividades están contribuyendo a generar factores de estrés crónicos, acumulativos y múltiples, agravando además los impactos ya existentes de la sobrepesca, el cambio climático y la contaminación. El artículo sostiene que el impacto de los estudios sísmicos debe analizarse dentro de este contexto más amplio.
La denuncia legal
ClientEarth, WWF Grecia y Greenpeace Grecia se dirigieron inicialmente a la Comisión Europea en diciembre de 2023 para exigir la apertura de un procedimiento de infracción contra Grecia. Tras una primera amenaza de cerrar el caso, la Comisión Europea confirmó a finales de 2024 que continuaría con la investigación.
El mapa relativo a las nuevas zonas potenciales de perforación está disponible aquí.
En el último intercambio con la Comisión, en abril de 2026, las ONG destacaron las implicaciones de la publicación del estudio en relación con la insuficiencia de las evaluaciones de impacto y las medidas de cumplimiento. Asimismo, teniendo en cuenta la expansión en curso de las actividades de petróleo y gas en alta mar en la región, reiteraron la necesidad de que la Comisión adopte medidas de ejecución frente a estas vulneraciones sistémicas del Derecho de la UE por parte de las autoridades griegas.
Los contratos para cuatro nuevos bloques de concesión situados al sur del Peloponeso y al sur de Creta ya han sido ratificados por el Parlamento heleno mediante la Ley n.º 5287/2026. Las conclusiones del artículo sobre evaluaciones de impacto deficientes aumentan la preocupación de las organizaciones denunciantes ante la posibilidad de que las nuevas actividades se lleven a cabo con las mismas deficiencias que aquellas incluidas en su denuncia.
El gigante internacional de los combustibles fósiles Chevron y la empresa nacional HELLENiQ Energy han expresado formalmente su interés en que se abran nuevas zonas a la actividad petrolera y gasística, una solicitud que el Ministerio griego de Medio Ambiente y Energía ha aceptado, iniciando así el proceso para la concesión oficial de licencias. Chevron es la segunda mayor empresa privada de hidrocarburos del mundo, con sede en Estados Unidos y actividad en más de 180 países.
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